

Éranse que se eran dos libros: Xardín do pasatempo y Un par de alas. Los dos se fueron de viaje el mismo día, por la mañana temprano. Xardín iba de Sur a Norte, y Un par de alas de Norte a Sur. Ninguno de los dos sabía de esta casualidad, pero por el camino se cruzaron y llegaron a sus respectivos destinos/buzones también al tiempo. Las señales del azar hay que atenderlas, así que hemos decidido lanzar otra botella al mar y ver qué pasa (la primera vez pasó lo que tenía que pasar y ya nada será Como antes, sino mucho mejor).
Gracias, Jacobo.
4 comentarios:
El azar abre caminos y, a través de ellos, crea destinos.
Gracias a ti, Ana. Tus textos son para mí una fuente de riqueza y aprendizaje en lo personal y en lo profesional.
Crecemos a la vez, Jacobo. Me alegro de que nos hayamos encontrado en este camino, y de andar en tan buena compañía.
Crecer, crecer... ¡Pero si los dos os vais a tener que comprar un casco para no haceros daño con el techo!
Así que otra botella, ¿eh? ¡Bieeeeeeen!
Una alegría ver cosas en este blog, Anuska.
Hola Iban!
Bueno, en realidad son dos botellas: una para lanzarla al mar y la otra para celebrar. Siempre hay algún motivo para ello y, si no, se busca. Ya sabes que estás invitado, que sin ti no hay fiesta.
Una alegría verte por aquí...
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